Madre, joven y bonita


De la mano de la ardua labor de madre que cumples con perfección, en tu día a día te preocupas por tu apariencia física, por cuidarte y por lucir siempre perfecta en todos los escenarios en los que te relacionas. Cuidas tu peso, tu postura, tu pelo y por supuesto tu piel. Lo que no sabes, es que esas molestas arruguitas que tanto deseas ocultar, en muchos casos, aparecen prematuramente adelantando el proceso natural de envejecimiento de la piel, debido a la falta de cuidados y a la frecuente exposición al sol.

Cerca del 80% del envejecimiento de la piel de tu rostro se atribuye a la radiación UV, que además ocasiona cambios en la epidermis (capa más externa de la piel), como la presencia de manchas y aumento en el grosor del estrato córneo; el grosor y la calidad de la dermis también cambian, causando la formación de arrugas.

Todos los días tu piel está expuesta a radiaciones UV e IR que van causando envejecimiento; protégela y regálale la juventud.

Sumado a esto, los diferentes tipos de radiación a los que estás expuesta diariamente al salir a hacer ejercicio en la mañana, correr al colegio de tus hijos, atender las reuniones del trabajo y moverte de un lado a otro durante todo el día, generan alteraciones como: pérdida de organización celular, aumento de células inflamatorias en la piel envejecida, pérdida de colágeno, que constituye más del 90% de la proteína de la piel; y pérdida de elastina, principal causa en el desarrollo de arrugas, pues esta es la proteína encargada de brindar elasticidad a los tejidos.

Los tipos de radiación a los que te expones a diario son:


-UVA: genera reacciones oxidativas que afectan el ADN, las proteínas y lípidos.

-UVB: principal responsables de las quemaduras solares y de los daños directos en el ADN.

-IR: causa daño oxidativo que afecta el colágeno y la elasticidad de la piel.

La exposición al sol también contribuye a los cambios en la pigmentación de tu piel, por lo que la mejor forma de prevenir el envejecimiento prematuro y demás daños ocasionados por los rayos solares, es el uso permanente de un protector solar con fórmulas novedosas que te brinden una alta protección UVB, UVA e IR; que te prevenga del daño celular, que sea inhibidor activo del proceso de envejecimiento celular y que además contenga ingredientes nutritivos con un efecto prolongado en el cuidado de tu piel.

mamá daylong
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Ayuda a tu piel a lucir radiante


Ir a la cama sin retirarte el maquillaje y las impurezas que durante todo el día se acumulan en el rostro y obstruyen los poros evitando la respiración de tu piel, también es un factor que aumenta el riesgo de envejecimiento prematuro. Durante la noche, la piel realiza el proceso de regeneración, las células se encuentran más activas y se da el proceso de renovación celular. Cuando lavas tu rostro antes de dormir tu piel se oxigena evitando la oxidación.

¡Recuerda! Proteger a tu piel de los rayos de sol es la práctica más importante para el cuidado y la prevención del envejecimiento prematuro.

Por una piel siempre radiante y joven.

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