Amigos del Sol


Jugar en el parque, pasar tiempo al aire libre y exponerse al sol hacen parte de una niñez saludable, productiva y feliz. Sin embargo, en el desarrollo de estas actividades hay un factor común que puede poner en riesgo la salud de nuestros niños y ante el cual todos debemos estar muy alerta: los rayos UV producidos por el sol, que ocasionan el 80% del daño a la piel antes de los 18 años.

Estudios recientes realizados aseguran que la exposición solar entre los 10 y los 20 años, sin la adecuada protección, aumenta el riesgo de cáncer de piel. Esta misma investigación expone que más del 50% de la población infantil en el mundo ha sufrido quemaduras solares, que ha futuro serán la principal fuente de melanomas y carcinomas.

Por eso, proteger a los niños de la exposición excesiva al sol, sin reducir su recreación, debe ser el objetivo de todos los padres.

La piel de los niños


La piel de los niños tiene características propias que la diferencian de la de los adultos: durante los primeros años de vida, y pese a que tanto en adultos como en niños la piel tiene siempre la misma cantidad de capas, estas son 30% más delgadas, haciéndola ultra sensible y delicada ante infecciones, irritaciones, resequedad, traumatismos y pérdida de agua. También hay una mayor reactividad vascular, por lo que se enrojece o palidece más fácilmente. Las glándulas sebáceas y sudoríparas son menos activas, hay menor capacidad de sudoración y su manto ácido protector es aún débil, lo que disminuye la protección propia de la piel ante los rayos UV.

Así, y solo con el paso de los años, la piel de los niños desarrolla sus principales características: mantener una temperatura interna estable, ser una barrera para evitar la pérdida de agua y la invasión de gérmenes, proteger contra los cambios de temperatura, y bloquear los rayos ultravioleta del sol gracias al engrosamiento del estrato corneo o epidermis (capa más externa de la piel), a la síntesis y distribución de las melaninas, a la optimización de los sistemas de reparación de ADN y al mejoramiento de la secreción sudorípara.

No obstante, y en aras de que la protección solar sea altamente efectiva, la aplicación constante de un fotoprotector diseñado especialmente para las necesidades de la piel infantil en sus diferentes etapas, es indispensable, pues en circunstancias normales los niños reciben tres veces más exposición solar anual que los adultos.

foto daylong

¡Recuerda! Los niños con antecedentes familiares de cáncer de piel son 10% más propensos a contraer este tipo de enfermedad. Protege a tu pequeño con Daylong Kids.

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Importancia de la protección solar en los niños


La principal población en riesgo ante los rayos del sol son los niños, quienes al cumplir la mayoría de edad, y tras haber acumulado durante su infancia gran cantidad de radiación solar en las células de la piel, ya han recibido entre el 50% y el 80% de la radiación a la que se verán expuestos a lo largo de sus vidas.

Y es que el recreo en el colegio, las vacaciones en la playa, las salidas al parque y hasta las caminatas con las mascotas son, entre otros, momentos durante los cuales nuestros pequeños se encuentran expuestos a los rayos UV, haciendo que la aplicación diaria de un filtro solar desde temprana edad tenga una importancia crucial en la prevención de enfermedades tópicas como acné, manchas y envejecimiento prematuro.

¿Cómo protegerlos de forma efectiva?


De manera incorrecta se ha creído que la mejor forma de protección ante los rayos UV es evitando que los niños se expongan al sol. Sin embargo, está comprobado que el sol trae grandes beneficios en el crecimiento de los pequeños: es fuente de vitamina D, estimula la creatividad, es un gran inyector de energía y protege contra enfermedades respiratorias; por ello hay que saber cómo manejar al sol y convertirlo en nuestro aliado.

Sin duda, la mejor forma de lograrlo es con aplicación diaria y frecuente de un protector solar especialmente diseñado para cubrir las necesidades de la piel de cada niño, con ingredientes claves como filtros UV fotoestables para una protección altamente efectiva contra los rayos UVB y UVA, e ingredientes nutritivos para la piel de los niños como glicerina, aloe vera y vitamina E.

La piel de los niños requiere una protección FPS muy alta, con filtros UVA y UVB, y diseñada especialmente para sus necesidades dermatológicas. Protege a tu pequeño con Daylong Kids.

Asimismo, junto a un protector solar efectivo, es necesario que tengas en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Antes de 6 meses no expongas a tu pequeño al sol, pues su piel es escasa en melanina y producción de sudor y sebo.
  • Antes del primer año los niños no regulan bien su temperatura, por lo que es importante que evites el calor excesivo.
  • Aplica protector solar a tus niños todos los días, incluso si no brilla mucho el sol, ya que las nubes permiten el paso del 90% de la radiación UV.
  • Utiliza fotoprotectores especialmente diseñadas para niños.
  • El ciclo solar de mayor intensidad se presenta entre las 10 de la mañana y las 2 de la tarde, durante este periodo es mejor estar bajo sombra donde se reduce en 50% el efecto de la radiación UV.
  • Aunque en ciudades como Tunja y Bogotá la temperatura no es muy alta (se mantiene entre 6 y 22 °C), los rayos del sol impactan un 34% más que en ciudades sobre el nivel del mar.
  • Al momento de aplicar protector solar a tus niños, no te olvides de las orejas, el cuello y los labios.
  • Aplícalo alrededor de 20 minutos antes de estar en el sol.

Daylong Kids se une a la celebración del día del niño.
Por una niñez cada vez más amiga del sol.

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